viernes, 27 de enero de 2012

La evolución de lo absurdo: ¿Smartphones o televisiones?

Puede que se malinterprete esta entrada. El hecho de que sea chaparro no quiere decir que me de rabia los teléfonos grandes (a decir verdad, me molesta que no me quepan en el bolsillo), pero es que hay que reconocer que en la evolución tecnológica, mientras unos se esfuerzan por crear gadgets con nanotecnología, otros quieren crecer y crecer en cuanto a las dimensiones de los smartphones. Curioso como poco, paradójico como lo que más.

Recuerdo los primeros teléfonos. Se parecían más a los ya obsoletos teléfonos inalámbricos de casa. Uno a veces no sabía si se trataba de un terminar para hablar o un casco a lo Star Wars. Lo que está claro es que nadie en aquella época se imaginaría cómo podría llegar a cambiar la vida -sobre todo la social- con estos extraños, poco fiables y novedosos aparatejos.

Tal y como comentaba, un teléfono de los de aquellos entre antena y cuerpo podrían medir unos... más o menos lo mismo que yo cuando hice la comunión. Véase bastante, demasiado o cualquier calificativo que formara gramaticalmente algún tipo de parentesco con el adverbio "mucho". Es evidente recordar que, ya no sólo era su incomodidad, sino que las funciones eran básicas -muchos añoran esa época-, y es que el destino le había predestinado para hacer llamadas.


De ahí a lo miniaturizado no ha pasado tanto tiempo. Y es que, cuando nos fuimos a dar cuenta, teníamos un teléfono al cual mis padres le llamaban "la pulga". Probablemente no era tan polivalente como lo es Messi en el campo, pero su tamaño puede que sí que lo identificara. No era el mejor móvil del mundo, aunque creo que de lo mejor en su época. Ya comenzaban las pantallas en color (este la tenía en verde "botella"), los menús atractivos y hasta podía seleccionar tonos de llamada. Pero bueno, de tamaños va hoy la cosa, así que prosigamos.


Cuando creíamos que la chaparro-tecnología estaba llegando a una cúspide en la que usaríamos audífonos invisibles en vez de teléfonos para llevar en el bolsillo (vease, en el argumento de la saga Metal Gear Solid. Nanotecnología comunicacional pura y dura), llegan las cualidades secundarias a un mercado que empezaría a demandar algo más que un terminal para llamar y "mensajear". Las cámaras de fotos actuarían de una manera prodigiosa. Llevar un compacto fotoreceptor en un teléfono móvil era la hostia. Eso es evidente. Pero su lema de mercado empezó a convertirse en lo siguiente: "Tú puedes llevar un teléfono compacto. Pero si quieres tener una cámara incorporada, tendrás que prescindir de ello".



Así volvimos a ascender en el tamaño de una manera considerable. La obsesión por las cosas pequeñas era inevitable y la línea sobre la que caminaba lo físico de estos terminales nunca coincidía con el de las tendencias de moda. Eso disgustaría enormemente al consumidor en cuestión, pero aún no era tarde para reparar esa grieta. Al final, todo se resumiría en lo voluptuoso, llamativo y engorroso del teléfono "Burro grande, ande o no ande".

Acercándonos un poco a la temática tecnológica en miniatura, sólo hay que ver cómo funcionan las cámaras de fotos, los portátiles y los reproductores musicales. Portabilidad y funcionalidad en uno. Procesadores que triplican las características de un sobremesa de hace apenas.. ¿tres años, cinco?. Unidades de memoria extraible que podrían almacenarse en el interior de una uña... Así, un sin fin de productos que crean, aceptan y cubren la demanda de un completo sector ya obcecado por la tecnología. 

Y volviendo de este paréntesis, comentar el por qué de esta entrada. Samsung anuncia que no sabe cuándo va a presentar su nuevo "niño rico y mimado", el Galaxy III. Y nos preguntamos, ¿Qué necesidad hay de presentarlo con el gran volumen de ventas que obtienen con éste y con su predecesor, el Galaxy S? Pues no contentos con no saber cuál es la respuesta, me dirijo a una cita textual de uno de los CEO de la gran multinacional nipona: "No sabemos la fecha de salida del Galaxy III, pero si algo podemos afirmar es que volveremos a tener la pantalla más grande del mercado. El motivo es evidente, hay que estar "a la altura".
Hablaríamos pues de 4.6 pulgadas de extremo a extremo, táctil en su totalidad y con una supuesta ausencia de botonería.

Se demuestra así que los condicionantes cambian y que la adaptación a la vida diaria y social de las personas respecto a los teléfonos (perdón, quería decir smartphones) se ha visto envuelta en la necesidad de consumir contenido interactivo y audiovisual a través de ellos. Esa sería la única explicación de querer tener algo así.

Ahora bien, que se preparen las grandes firmas de modas, porque la tecnología está pisando más fuerte de lo que nos pensamos y, deberían de estar pensando ya en crear nuevos pantalones que incluyan bolsillos de tal dimensiones si queremos meter esas casi 5 pulgadas. Y, pidiendo un poquito más, que la genética nos de unas orejas más grandes. No para oírte mejor, sino para que se adapte bien a los engorrosos tamaños de la tecnología "portátil" actual (paradójicamente, portátil).


jueves, 12 de enero de 2012

Una crisis NO sólo económica

Es fácil creer que la culpa recae en aquellos que tienen el poder. Que a ver, no quiero dejar exento a ninguno de los mandatarios que gobiernan este puto/maldito país. Pero quiero hacer una pequeña reflexión más allá de lo que podría considerarse la punta del iceberg. Quiero, con el permiso de aquellos que me leen, dar un punto de vista diferente a lo que podría tratarse de una crisis educativa, cultural y tradicional española.



España entra en una crisis económica debido a diferentes razones, principalmente basada en una gran burbuja inmobiliaria, una corrupción político-económica y un gran índice de dinero B corriendo por manos de los españoles. Como consecuencia, un destrozo. Vivíamos en un país de austeridad, sin correr grandes riesgos, en donde la legislatura de Zapatero confirmaba que por lo menos, una gran mayoría del país, era de raíz socialista. Eran buenos tiempos para todos hasta que sonó de lejos la palabra "crisis"...

Café Colón: 1x10. Vuelta al trabajo

Para aquellos que no lo sepan, tenemos la grandísima suerte de tener en la universidad una radio. Ésta, está considerada como una de las grandes de España, a pesar de que lleva relativamente poco tiempo y podemos encontrar diversos y magníficos programas de temáticas muy diversas. Su nombre es iRadio.

En la parte que me toca, tengo la gran oportunidad de participar en uno de sus programas, denominado Café Colón. Café Colón nace con la intención de darle a iRadio un programa que antes no tenían: un magazine variado. La mezcla de cultura, sociedad, curiosidades y nuevas tecnologías ha tenido como resultado un programa donde lo único que no está permitido -aparte de decir tacos- es no pasárselo bien.



El equipo lo componen: César Moreno, productor de música electrónica y reconocido dj de música hardcore, se encargará por supuesto, de estar bajo los mandos técnicos; Álvaro Moreno, cantante de punk en el grupo Doktor Pogo, gran escritor y futuro gran periodista en su sección "Y Molaba!", donde nos hablará de viejas curiosidades del pasado; Carlos Zamora, fotógrafo profesional, amante de la ciencia y del deporte, nos deleitará con los más extravagantes inventos e innovaciones tecnológicas; Fernando Más, viajero y montañero por excelencia, dará el toque más intelectual y sabio a nuestro programa y nos hablará de personajes interesantes que han pasado por nuestra historia; Ángel Rivas, cantante del grupo de rap Microphenomenos y futuro publicista, será la voz de oro de Café Colón y además, se encargará de poner orden y conducir éste por buen camino. Por último, un servidor, que me encargaré de informar a través de todo lo que tenga que ver con la informática y más concretamente con Internet. 

Esta misma mañana ha salido nuestro programa número 10, así que qué menos que daros la oportunidad de que podáis entrar en la web y escucharlo. En éste, hablaremos de Stephen Hawking, de instrumentos medievales, de levitación magnética y de lo que nos depara este año en cuanto a tecnología se refiere.

Amigos del café, arranca... Café Colón!

lunes, 9 de enero de 2012

Especial CES 2012

Un año más se celebra en Las Vegas (California) la feria anual más importante en cuanto a tecnología de consumo se refiere. Es la CES (Consumers Electronics Show). Desde 'Mondo Chaparro' os tendremos informados de cómo transcurre la feria que comienza hoy día 9 de enero y que tendrá su fin el próximo día 13.



Para ir completando información se irá renovando este post conforme transcurran los grandes eventos establecidos.

¿El fin de la era Apple?


En el periodismo, hay que tener bien claro cuando y dónde se escribe un artículo de opinión o un texto informativo. Es algo que con gran constancia nos lo recuerdan en la carrera que curso, Ciencias de la Comunicación. Por ello debo decir que, con una gran apertura a las críticas que pueda recibir después de este artículo, sea en un gran acuerdo o desacuerdo, dejad claro mis intenciones de que sólo se trata de una editorial sacada de mis conocimientos y mis propias conclusiones de lo que conozco y desconozco.

Dicho esto, puede que este titular resulte altamente impactante. Pues bien, no estoy diciendo ninguna exageración. Apple es una empresa que empezó desarrollando ordenadores que presentaban una diferencia importante respecto a los que ya conocíamos y que, a día de hoy, se encuentran pioneros en el desarrollo tecnológico. Pero claro, la pregunta es: ¿Pioneros de qué?
En mi afanada búsqueda por un ordenador portátil he aprendido mucho, “entrevistado” a mucha gente y leído demasiado sobre el tema. Y por ello me atrevo a decir que los productos de Apple, muy a pesar para el resto e independientemente de los grandes gadgets que sean, se han acabado convirtiendo en un producto de segmentación social. Y que no queda duda de que su acto fenomenológico acabará sucumbiendo en un tiempo no muy lejano.
Para aquellos que se pregunten en qué me baso, primero les invito a que recuerden el eslogan de su última campaña sobre iPhone: “Si no tienes un iPhone… no tienes un iPhone”. Su remarcada política de mostrar una clara y transgresora diferencia social te invitan a subir un escalafón en ésta jerarquía y sentarte junto a los más grandes. El trono, sólo está presente para aquellos que prueben la manzana y ya con el canto mordido, se acaben quedando con ella.
Independientemente de ello, que no quepa duda que su innovación y su victoria (ya no tan) aplastante en el sector de la tecnología es para quitarse el sombrero. Pero también hay que decir que, si uno comprueba su calidad interna en comparación con el precio sorprende. El dinero que se paga por un producto así es más por
su exclusividad que por lo que contiene. Por muy subjetivo que pueda quedar este comentario, es algo palpable en las manos de los expertos en la materia.
Si buscamos en el fondo del armario, la clave del éxito se encuentra precisamente en ello, la exclusividad. Su política comercial se centra puramente en la optimización, a través de un sistema operativo, de sus componentes a un cien por cien. Lo hace a través de un lenguaje muy similar al que encontramos en la gran mayoría de sistemas libres de éxito, tales como el archiconocido Ubuntu, con la única diferencia d
e tener bajo su techo una grandísima experiencia en cuanto a años y a trabajo se refiere. Como consecuencia, un sistema operativo libre de virus, que no necesita un procesador de gama alta y una tarjeta gráfica de tal nivel. Un fenómeno de masas que por su precio, lo convierten en inaccesible para muchos.
El gran error -bajo mi visión de geek- es ese espacio cerrado en el que habita. Apple trabaja por y para sus productos y todo aquello que no sea tal, siempre será totalmente desechable. Desde un punto de vista comunicacional, cuando te conviertes en un líder de opinión, tu palabra suele rozar la fidelidad de aquellos que creen en ti. Eso acarrea que, si Jobs (que en paz descanse) obviaba los fallos en su sistema y bombardeaba agresivamente de que todo lo demás era defectuoso, inservible, deficiente y deslucido, todos aquellos que besan sus pies acabarán pensando lo mismo. Sin argumentos, sin opción a debate.Lo que los fanboys de Apple no conocen, es que la tecnología crece y avanza. Lo que puede te puede tener en la cumbre puede desbancarte en cuestión de un sólo movimiento y quizás, el hecho de que “la manzana mordida” escriba su historia lineal, basándose en un sistema puramente cerrado, puede que acaba bajándole del trono.Todos sus productos bajo un lema imperante y elíptico como es el rechazo de todo lo demás.Cuando el mundo tecnológico está globalizándose por medio de  sistemas operativos comunes, nubes en la esfera internauta para la comunicación entre redes y usuarios. Cuando la competencia avanza a pasos agigantados y los proveedores apuestan por tu propuesta. Apple, actúa como lo hace Gran Bretaña en la pasada cumbre de diciembre y prefiere quedarse al margen, con su propia autarquía, con su gran volumen de venta, sabiendo, que el futuro crecerá construído por el bajo precio, grandes componentes y un sistema operativo puramente libre.

Meizu. ¡Quién te ha visto y quién te ve!


Tengo la costumbre de, como buen futuro periodista (o un intento de ello), levantarme  bajo un café bien caliente y un áspero cigarro, nutrirme bien de información.
Hoy, por ejemplo, he podido leer en Xataka la salida oficial de un terminal de una marca que acarrea cierta polémica detrás. Se trata de la empresa Meizu.


Meizu es una empresa fundada allá por 2003 en el que, como ellos mismos definen, se “persigue un sueño, el sueño por una pasión tecnológica”. Nosotros podríamos decir que es la pasión por la copia de terminales ya existentes. A lo largo de su inmadura trayectoria ha recreado teléfonos móviles para dar y regalar, con una mayor y una menor calidad, pero siempre copiando la casa del vecino (que anda muy mosqueado ya él).
Meizu ha dejado una estela de terminales que merece la pena recordar. Tras una fabricación excelente de lo que conmúnmente denominamos como “emepetres” o reproductores de mp3 portátiles, dieron un gran salto a la telefonía ofreciendo móviles “Dual SIM”. Para aquellos que no hayáis tenido la oportunidad de probarlo, un “DS” es un terminal capacitado para tener, de forma totalmente libre, dos tarjetas SIM de cualquier compañía. A primera vista puede impresionar, pero cuando te acercas te das cuenta de que no es otro todo lo que reluce: Evidentemente, no llegaban a funcionar correctamente. No distinguía bien entre las agendas de una SIM y otra… etc.
No contento con intentar entrar en un mercado ya ocupado por unas marcas líderes y bien posicionadas, no tienen otra cosa que hacer que copiar física y “firmwaremente” los teléfonos de -como no podía ser otro- Apple. Su estética, también desde lejos, confundía. ¡Cualquiera podía tener un iPhone sin gastarse medio sueldo!. Claro, acércate y verás lo que hay detrás: ¡Paja!. Por lo menos desconozco que hubiesen demandas por parte de la empresa de Cupertino, y creo que fue porque seguro que dirían “Bah, pa’ qué. Nosotros vamos a vender como churros. No nos llegan ni a la antena del Wifi”. Y pasarían del tema.
Pero como todo buen jovencito que empieza en estos lares, al final crece y madura de las caídas que sufre. Como consecuencia (y por suerte para ellos de la existencia de un sistema operativo abierto, como es Android), la empresa “Chinesca” ha presentado el Meizu MX.
Este nuevo terminal, contará con un procesador Exynos 4210 (el del smartphone Samsung Galaxy Note) a 1.4 GHz; una pantalla de 4″ con una reslución (atención) similar a la del iPhone 4; cámara de 8 megapíxeles con grabación de video en 1080p;  y, como no podía faltar, un físico realmente gemelo del archiconocido iPhone. Podremos disfrutar de él a primeros de enero, libre, y con un precio de 470 euros de salida.
Ay Meizu Meizu, que eras naíca cuando te descubrimos. ¡Quién te ha visto y quién te ve!

domingo, 8 de enero de 2012

Oye, ¡que no soy tan chaparro!

En mondo chaparro las cosas se ven desde un punto de vista diferente. Aquí tiene cabida desde lo más pequeño, hasta lo más grande. Pasando por la entrevista a personajes relevantes a transeuntes anónimos que tienen muchas cosas que contar. Analizaremos la sociedad, la tecnología, el deporte, la cultura, la política y en general, cualquier tema que sea tanto de nuestro interés como del vuestro.

Y que conste que no soy tan bajito, pero midiendo 1.71 me lo consideran. Ahora bien, las cosas desde aquí abajo se ven diferentes. Que conste!.

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